Hablamos sin sentir.
Hiriéndonos.
Lloraste.
Oscureció la noche.
Las palabras desaparecieron.
Las miradas se esquivaron.
Nuestros labios no se besaron.
El tiempo esperado sobrevino infinito.
Las horas pasadas, desperdicio.
Los días ausentes, inútiles.
Tu compañía, eternamente necesaria.
Quédate aquí.
Conmigo.
Quiéreme como nunca lo has hecho.
Perdóname como nos merecemos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario