El film cuenta la historia de Rober Neville (Will Smith) prestigioso científico que ha sobrevivido a un letal virus que ha matado a casi toda la humanidad. Como superviviente y científico trata de encontrar la cura para el virus, ya que parte de los humanos no han muerto, sino que han mutado en extraños vampiros que, cuales muertos vivientes, desean contagiar a todo aquello que no lo esté. En esta búsqueda estará acompañado únicamente por su perra Sam.
La película empieza especialmente bien: una formidable secuencia con la ciudad de Nueva York sin habitantes, donde todo está abandonado y donde vemos al protagonista intentando cazar uno de las decenas de ciervos que ahora viven en las calles. Animales en la ciudad, hierbas en las carreteras, silencio, vacío… estos primeros minutos nos muestran con eficacia y cierta belleza plástica lo sería quedarse solo y abandonado en una ciudad como Nueva York. Posteriormente, veremos otros momentos de la solitaria vida de Neville: su calculada rutina, sus visitas a un viejo videoclub… todo ello con un tempo calmado, contemplativo y con una buena noción del ritmo.
Este primer acto de presentación (lo mejor del film) se ve empañado por 3 innecesarios flash-backs que, a pesar de darnos información previa sobre lo ocurrido, están mal concebidos y repartidos (se alargan hasta más allá de la mitad del film). SPOILER Los flash-backs en cuestión nos aportan sólo un dato imprescindible para la historia: que sepamos de la muerte de la familia del protagonista cuando estaban a puntor de huir de la ciuad y salvarse. ¿Por qué si solo hay un momento importante en esta vuelta al pasado nos lo tienen que presentar troceado en tres? ¿Qué necesidad había… sino es que necesitaban alargar el metraje?
Aún así, el film va avanzando más o menos bien, combinando escenas de descripción, reflexión y conocimiento del personaje (un correcto aunque inapropiado Will Smith en este papel) con secuencias de acción bien resueltas e impactantes como la primera en la que aparecen los dichosos vampiros.
Pero todo se tuerce con SPOILER la muerte de la perra de Neville y la posterior aparición de dos nuevos personajes: una mujer y un niño también supervivientes de los efectos del virus. Dos personajes que entran en un momento de la historia incoherente (si la ciudad está aislada, ¿cómo han conseguido llegar?) y que vienen a darnos un rollito religioso-moralista que queda muy alejado de lo que hasta entonces habíamos visto. Sin dejar de lado las vergonzosas escenas de Shrek o la irrelevante conversación sobre Bob Marley.
A partir de este momento (escenas finales incluidas) el film se vuelve una muestra más del convencionalismo hollywoodense en lo que a films de acción se refiere y Lawrence parece olvidar, o al menos dejar de lado, la primer interesantísima mitad de metraje que mejoraba con cierta holgura otras ofertas similares que solemos recibir del otro lado del atlántico.
Lo mejor: el loable intento de aunar la trepidante acción de este tipo de films con la profundidad filosófica del texto original.
Lo peor: que lo anterior no se consigue.
CARRIE 



