viernes, 13 de junio de 2008

Olvidos, errores y una leyenda urbana

Porque son las tres de la madrugada y no tengo sueño. Porque mañana no tengo que ir a trabajar y porque, básicamente, me da la gana, hoy haré un repaso sobre (aunque no venga a cuento ni por fecha ni por actualidad) algunos olvidos, errores y una leyenda urbana de los premios Oscar. Como diría Heather Locklear (nunca imaginé poder juntar el nombre de esta actriz y las palabras “premios Oscar” en un mismo post): porque yo lo valgo.
Por no marear la perdiz y porque me queda algo lejos, pasada rápida sobre el manido tema de que Alfred Hitchcock nunca recibió un Oscar como director y que actrices tan míticas como Greta Garbo o Marilyn Monroe nunca conocieron la fama de la dorada estatuilla. Gracias.

Centrémonos en los últimos 20 años de estos premios y sus “maravillosos” resultados. Que casi tenemos para un libro. Empecemos con la mención especial del jurado (por aquello de seguir con los símiles cinematográficos) al Oscar a Marisa Tomei (archiconocida actriz en su casa y a lo sumo en su vecindario) por el film Mi primo Vinny en 1993. Y no porque dude del talento de Tomei, sino por la leyenda urbana que cuenta, dice, explica que aquella noche el actor Jack Palance (encargado de entregar el premio) iba con alguna copa de más y no leyó el nombre que había en el sobre sino que dijo el primer nombre que le vino en gana… ¿verdad?¿mentira? Desgraciadamente, Jack Palance se llevó el secreto a la tumba ya hace algunos años.
Sigamos con una de los más logrados robos de los últimos años: el Oscar a la mejor película para Crash en 2005. Ya no sólo porque aquel año debía ser el año de Brokeback Mountain sino porque… ¿a quién se le ocurre dar un Oscar a una película con Sandra Bullock como protagonista? Hay reglas no escritas que se tienen que respetar, ¡joder! Tema directores…para mi gusto… demasiados nombres repetidos en estos 20 años… pero incomprensible el Oscar a Ron Howard en 2001 por A Beautiful Mind, aquel telefilm que nos vendieron como biografía (manipulada) del genio matemático John Forbes Nash y de la que sólo se salvaba la interpretación de Jennifer Conelly. Para más INRI ese mismo año estaban nominados Robert Altman y ¡David Lynch! ¡Manos arriba, esto es un atraco!

Acabemos este primer post con los intérpretes principales. Se lleva la máxima sospecha el Oscar en 1995 al papel de Nicolas Cage por Leaving Las Vegas. Es decir, me llevo un Oscar por pasarme toda la peli con cara de atontado y mirada perdida porque se supone que interpreto a un alcohólico. Bien, vamos bien, si también pensamos que el año anterior el Oscar había sido para Tom Hanks por Forrest Gump… insufrible película sobre la que me ahorro cualquier comentario. Y llegamos a las actrices, ¡ay, las actrices! Cojamos carrerilla, ¿preparados? ¿listos? ¡ya! Es casi insultante que actrices como Glen Close, Michelle Pfeiffer, Kate Winslet, Julianne Moore o Laura Linney aun no tengan ni un Oscar, que Ellen Burstyn por Requiem Por Un Sueño perdiera a favor de Julia Roberts en Erin-sólo-grito-palabrotas-y-enseño-escote-Brockovich y que cada año nominen a Meryl Streep, haga lo que haga. Y aun me exalto más si pienso que Hillary Swank tiene ¡dos Oscar! o si pienso en el Oscar de Halle Berry, tan de cara a la galería (que todo el mundo se entere de que aquí no hay racismo) como poco merecido por Monster’s Ball.

Por cierto… ¿qué hace Hillary Swank en su vida a parte de recoger Oscar que no deberían ser para ella? Y que nadie me diga que hace cine… porque no me lo creo.

Más adelante: actores y actrices secundarias, guiones y alguna que otra categoría más.

1 comentario:

Mr. Pato dijo...

Ya sabes que yo no tengo linea directa con Dido, yo no... él...

Y hmmm ¿de dónde sale tanta agresividad? JAJAJAJAJAJA

Y Hillary es la potrera ¿no?