
Dudaba entre borrar la entrada anterior o escribir una nueva. Me decanto por escribir una nueva. Tú ya sabes por qué.
Honestidad.
Si aun no me he vuelto loco, poco me debe faltar. No estoy hecho para estos viajes. Arriba y abajo, abajo y arriba; frenada y aceleración, aceleración y frenada.
Honestidad.
Los errores se perdonan, no se pueden olvidar porque de eso se encarga el tiempo.
Honestidad.
Los esfuerzos se recompensan y se tienen en cuenta porque no todo el mundo está dispuesto a hacerlos. No todo el mundo está dispuesto a hacerlos por ti.
Honestidad.
Sé consecuente con lo que dices y con lo que haces. Con lo que te dicen y con lo que te hacen.
Honestidad.
Cuando te estés hundiendo otra vez, quizá el chaleco salvavidas ya no sea el mismo. Se está rompiendo, rajando, despedezando.
Honestidad.
Si alguna vez no estuve allí, por ti, que me parta un rayo.
Honestidad.
Si todos supieran lo que yo sé, si todos hubieran vivido lo que yo he vivido, visto y escuchado; todos te tratarían de desconocido.
Honestidad.
Vuelve a tu camino porque te estás perdiendo. Vuelve a tu único camino porque estás haciendo que los demás nos perdamos. Por ti.
Honestidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario