sábado, 27 de septiembre de 2008
domingo, 14 de septiembre de 2008
For You
Come up to meet you, tell you I'm sorry, you don't know how lovely you are.
Every nerve that hurts, you heal. Deep inside of me.
sábado, 13 de septiembre de 2008
La Maltratada Maltratadora
He aquí un resumen de la lamentable y reprochable actitud de Violeta Santander en el programa de La Noria el pasado sábado 6 de septiembre. Insultante y vacía la presencia de esta “señora” en este espacio televisivo. Sin embargo, nunca está de más recordar que la asistencia de según qué tipo de ser humano en televisión se debe, principalmente, a los mandamases que ofrecen minutos en antena a cambio de una generosa cantidad de dinero. Entendible es que algunos/as acaben mordiendo la manzana. Aún así, ni Telecinco, ni la productora de La Noria, ni tan siquiera, los periodistas que la entrevistan pueden lavarse las manos ante tal desvergüenza. Este personaje ya no es víctima de nada ni de nadie. Opino que en el contexto de su noviazgo esta señora pudo ser víctima si se produjeron malos tratos. Entiendo que en una situación de uno contra uno, ella fuera la parte débil y maltratada y que aquél al que ella ahora defiende a capa y espada fuera su asfixiante verdugo. Y en aquellos momentos, ella debía ser auxiliada, alejada del peligro y cobijada por una ley que aspira a mejorar continuamente en la lucha contra la violencia de género. Pero en el momento en el que sus problemas trascienden de la pareja y atendemos a la aparición de nuevas víctimas, esta señora ha de posicionarse como defensora de esas víctimas o como cómplice de otrora su ejecutor. Y como si de la más cínica persona que el mundo jamás haya criado, Violeta Santander no sólo se erige como aliada de un brutal agresor sino que recrimina a la esposa de su malogrado defensor, Jesús Neira, que éste se metiera “dónde nadie le llamaba”. Esta “señora” ha perdido cualquier privilegio de mujer necesitada de ayuda y ha de ser juzgada por sus palabras, su complicidad y su ensañamiento psicológico hacia la esposa de Neira. Su novio merece pagar por lo que hizo, por ser ejecutor del crimen y porque gente así sobra en este planeta, pero que, por favor, ella no se libre de la pena que merece. Hay que cuidar de las personas que sufren maltrato pero no de las que nos quieren engañar. Por cierto, el vestir de una persona dice mucho de su manera de ser, de enfrentarse a la vida y de afrontar los problemas. Yo también reprendería contra una persona que al hablar de un hombre que casi muere por defenderla vistiera como una asistente a una entrega de premios de una revista de segunda categoría.
jueves, 4 de septiembre de 2008
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